Animales

La reacción de un perro al ser rescatado de un matadero

En varios países asiáticos aún existe la comercialización de carne de perro. Esta suele ser un manjar en los restaurantes de Camboya y suele comercializarse en pequeñas zonas de China, Indonesia o Corea, por ejemplo. Por este motivo, en estos lugares existen "granjas de perros" donde se lucran con el consumo de la carne de estos animales y organizaciones como The Sound of Animals, mantienen la lucha para acabar con esta práctica y liberar los animales.

Fundaciones al rescate

Esta fundación es un grupo de personas que intenta evitar el comercio de la carne de perro en la zona sudeste de Asia mediante la negociación. Michael Chour es el líder. El médico comparte su trabajo a través de su página de Facebook. Esta publicación no pasó desapercibida porque contaba una emocionante historia:

Sweety, nombre con el que bautizaron a la perra, se acurrucó contra el hombro de Chour, apoyando su cabeza en su pecho al ser rescatada de un matadero en Camboya.

"Ella se acurrucó con ternura", le dijo el médico al diario The Dodo. "Mi corazón se 'derritió' y no pude contener mis lágrimas (...) Veo demasiadas cosas horribles en todos estos mataderos. Me encanta verlos entender que vivirán y que recibirán amor", agregó.

Además asegura que todos los perros tienen derecho a una vida de felicidad, pero Sweety es una de las que merece más.

Consumo de carne de perro, una práctica ancestral

En cada uno de los continentes se comió carne de perro en algún periodo. Incluso, hay razas específicas para el consumo, como el Nureongi coreano o el Xoloitzcuintli mexicano. En el México antiguo Hernán Cortés, en 1519, escribía: "unos pequeños perros que crían para comerse". Pero, con el paso de los años, comenzaron a criarse como animales de compañía.

Sin embargo, hoy la práctica se mantiene en algunos países asiáticos y regiones donde las creencias espirituales están muy arraigadas al animal. En China, por ejemplo, se considera que el perro está cargado del 'yang' y comerlo llena de energía positiva el cuerpo. En otras partes de Asia, como Indonesia, se le considera un platillo festivo.

La carne de perro sirvió como fuente de proteína en las grandes hambrunas del planeta, como dicen que ocurría en Francia y Tahití. En la mayor parte del continente asiático existen leyes que prohiben el consumo y sacrificio de perros y gatos. En Francia no es ilegal su consumo, pero sí su comercialización.

¿Por qué en occidente no comen perros?

Durante un festival en la localidad china de Yulin donde se comieron miles de perros, surgieron movimientos y protestas, provenientes en su mayoría de occidente, en contra de la practica. La explicación de por qué de ese lado del mundo se ve la práctica como barbárica, es porque se aprendió a aceptar al perro como compañero.

Además, "El asco es contagioso. Lo aprendemos fácilmente de los demás y nos dice lo que es aceptable y lo que no lo es", indicó la doctora Kathleen Taylor en el artículo "¿Por qué no comemos perros?" publicado en el periódico británico The Guardian. Comerlo nos haría una persona de poca confianza para el resto de nuestros semejantes, porque creamos vínculos sociales con el animal y no creemos seguro consumirlo. Solo pensar en comerlo nos genera repulsión, porque nuestro organismo está preparado para luchar contra agentes patógenos que podrían dañarlo.

Sin embargo, Cruz Martínez, dietista y nutricionista especialista en cultura alimentaria de la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas, asegura que todo es cuestión meramente cultural y de la disponibilidad protéica que consiga el humano en cada zona. Así que, en esencia, la razón por la que los asiáticos consumen carne canina hace muchos años, tiene que ver con la supervivencia y lo que tenían a su disposición.

¿Qué opinas sobre este debate? ¿Es una práctica que debería abolirse?

Ana Patricia Luzardo

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